
Centenares de diplomáticos de EEUU manifestaron ayer su rechazo a una decisión del Departamento de Estado de obligarlos a prestar servicio en Iraq o resignarse a perder su empleo. En una asamblea en Washington, los miembros del Servicio Exterior de Estados Unidos indicaron que no se les puede obligar a servir en un país en el que reina la violencia.Ser designado en Irak "equivale a una sentencia de muerte", dijo Jack Crody, uno de los diplomáticos, a la cadena de televisión CNN. "Una cosa es que uno crea en lo que está sucediendo allí y se presente como voluntario, otra cosa es enviar a alguien de manera obligada", afirmó."Lo lamento, pero básicamente se trata de una potencial sentencia de muerte. ¿Quién criará a nuestros niños si estamos muertos o heridos?", preguntó Crody, quien dijo haber servido 36 años en el Servicio Exterior de Estados Unidos.Pese a que han muerto más de 3.830 soldados estadounidenses desde que se i1nició la intervención militar en Iraq, hasta ahora no se ha informado del fallecimiento de un diplomático de EEUU en ese país.La semana pasada, el Departamento de Estado admitió que está sufriendo la falta de diplomáticos dispuestos a cumplir de forma voluntaria en Iraq. Ante esa situación, el director general del Servicio Exterior, Harry Thomas, reveló que a partir de esta semana se notificará a entre 200 y 300 diplomáticos que han sido designados "candidatos" a llenar entre 40 y 50 vacantes en Iraq.Quienes sean designados para cumplir servicios por un año tendrán 10 días para aceptar o rechazar el cargo que se les ofrecerá a partir de mediados del mes próximo. A menos que tengan una razón médica legítima, quienes se nieguen podría enfrentar la posibilidad de ser despedidos, añadió.
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